Lapso

Un sobresalto cambio el rumbo de mis pensamientos. Estaba navegando en un mar tranquilo con mucha armonía. De repente una ola de pensamientos inundaron mi interior. Marcaron la ruta y la brújula comenzó a moverse rápidamente al son de los latidos de mi corazón.
De repente el silencio inundo el puente de mando. Un “hola” de ese pasajero atemorizado hizo que detuviera mis pensamientos. Baje el ancla, apague motores y solté el timón. Y me senté un momento a su lado. Ese pasajero temeroso y triste necesitaba mi atención. El movimiento fuerte de las olas había quebrantado su sueño. Y sentía los golpes de un mar enfurecido en su camarote. Trate de calmar su angustia diciéndole que todo estaba bien. Que no había nada de que preocuparse que solo era el mar abriéndonos paso en la ruta hacia donde nos dirigimos. Que pronto estaría en tierra firme y estará bien. El pasajero sin mas se fue. Y al abrir la puerta de mi puente de mando. Hay estaba el oficial a bordo. Tratando de disculparse por el entrometimiento del pasajero asustado. A lo cual le dije. No se preocupe, el hizo bien al sentirse preocupado. El oficial se sintió con ira y dice. Yo no me siento preocupado. La vida hay que tomarla rápido y sin miedos. Hay que adelantarse para no recibir sorpresas y falle al no darle el aviso a tiempo a usted, mi capitán. El oficial se retiro y me dirigí a mi puente de mando subí mi ancla, encendí los motores y continué mi marcha.

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Me sentía cansada en mi transcurso y decidí detener el curso por unas horas. Camine por la cubierta rumbo a la proa y mirando a lo lejos ese mar tranquilo me traía paz. Una paz inquebrantable que me hacia desear permanecer ahí de por vida. Una voz melodiosa sucumbió mi oído con un canto que me dejo anestesiada. Sentía todos mis sentidos y un aire denso a mi alrededor, la niebla estaba mas pesada y no se alcanzaba a ver nada. sentí un sueño profundo y me dormí.
Desperté en cubierta. Tratando de asimilar todo lo que me paso la noche anterior. Había dormido demasiado. Y todo mi ser no era lo que sentía ayer. Ese momento fue maravilloso. Pero aun así siento que no estoy en el mismo lugar. Corrí hacia mi puente de mando. Comencé mi marcha nuevamente, pero mi brújula no tenia rumbo. Parecía rota y no podía encontrar la razón por la cual estaba así. Estoy a la deriva, me siento perdida. Trate de calmar mi angustia y pensar. Mire hacia el cielo y vi el sol que me señalaba el camino. Sentí alivio, pero parece que no llegaba hacia ningún lado. Navegaba, navegaba y no encontré ningún punto de referencia. Cerré mis ojos. Deje mi espíritu salir de mi cuerpo, para buscar cual era el problema. Y encontré la verdad. En ese momento un viento fuerte rozo mi cuerpo y mi espíritu se fue disipando hacia el horizonte.

Grenthen M. Irizarry

( Imágen tomada de Google )

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Armazón

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He dado vueltas en el mismo lugar por mucho tiempo, sintiendo la frialdad a mi alrededor. He decidido desprender el hilo que sujeta mis manos y como arranco el que sujeta mis pies. Corto el listón sobrante para que no se encuentre de nuevo con la mano que lo sujetaba. Y voy caminando dando brincos de alegría. Sintiendo como el aire roza mi rostro. Me he enorgulleciendo de mi libertad. Esos hilos que me sujetaban ya no estan. Que me movían acorde de la voluntad de la mano que los aguantaba. Que me movía hacia donde tenia que ir, aunque no quisiera. Y que me hacia bailar a un ritmo, que yo no sentía. Era de trapo y liviana al compás de los hilos eosque me sostenían.

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Las marcas de los hilos siguen ahí. Pero me recuerda que no debo volver a ellos. Que no los necesito. Que me puedo mover a mi propio rumbo, que no necesito guía, ni alguien que me dirija. Que no necesito quedarme en el rincón. Esperando que me empujen hacia un lugar y que lo único que me impide moverme es mi propia esencia. Y si yo deseo solo descansar, solo lo tengo que hacer. Mi mente era una prisión, y los hilos eran mi voluntad, la cual estaba sujetada a los deseos de los demás. Solo porque yo lo permitía. Era un títere que manejaban a su antojo complaciendo caprichos, buscando encajar.

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Sí. Como una pieza de rompecabezas. Olvidando que si la pieza faltase, el juego no esta finalizado. Y en su ausencia la pieza faltante daña el juego.

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Una falacia? Puede ser. El mundo sigue rotando sobre su eje, con o sin ti. Pero dentro de nuestros mas profundos pensamientos ser útil es un logro a alcanzar. Muchos no lo logran. Se pierden en los sueños. Y se olvidan de las realidades. Se olvidan de vivir.

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Son como las olas del mar. Están en un vaivén eterno. Un ancla, Estancando su mente en un solo lugar. Se preocupan por el futuro olvidando un presente, que va pasando y no regresa.

 

Grenthen M. Irizarry

 

*imágenes tomadas de Google

 

Ímpetu

Hoy buscaba momentos de soledad. Quizás no era lo que todos querían. Y decidí correr a donde pudiera ser yo misma. Buscaba la noción del tiempo para que me diera la oportunidad de escapar. Veía a los demás como extraños. No me dejaban caminar, la camisa de fuerza mental me apretaba.

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Daba todo aquello a cambio, de momentos solos con mi interior. Donde no pudiera escuchar las risas, las criticas, ni los pensamientos de los demás. Que solo pudiera escuchar mi voz interna la cual me lleva a muchos lugares llenos de colores. Y vuelo alto, con alas grandes y blancas. Siento que tengo la libertad dando giros, alejándome lo mas lejos de la tierra corrupta, en donde mi libertad se ve sacudida y el tóxico daña mis pulmones cada vez que respiro una bocanada de aire. Las mismas escorias me sonríen cada día llenándome de mugre y suciedad. Acá en el aire estoy feliz, puedo volar. Siento la frialdad de un aire limpio que me llena de vida y me transporta a lo mas puro.

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Pero no es así. Tu me quitaste esa realidad y me convertiste en lo que soy hoy. Mis alas no son blancas. Son negras como las cenizas. Pasaron por fuego y cuando este apagó quedaron así. Son bellas, me gustan. Demuestran mi aterrizaje forzoso. Y como me levante de esos escombros que yo misma provoque. 

Camino y los veo. Tan alegres y tan hipócritas. Llenos de odio en su interior. Y si, aquí estoy yo. Y ese es mi trabajo. Sacarles esa mascara. Atormentarlos y mostrarles la realidad con fuerza, con dolor y con lágrimas. Llevándolos lejos a una agonía, que en mi interior se jacta y se llena de satisfacción. Suena duro, malo y tóxico.

Llevo en mi sonrisa la benevolencia que te gusta y te atrae. Que te lleva lejos. Te pierdes en mi mirada. Y cuando ya te tengo en mis manos no te dejaré escapar. Me encanta ver como te esmeras y te caes. Asi aprenderás lo real que es la vida y lo duro que te puede dar.

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Te traigo la realidad y te golpeo con lo mas duro que pueda. Ese es mi regalo. Aprende que siempre estaré aquí para cuando te pierdas y yo te enseñare el camino de vuelta, trata de hacerme creer que eres digno de estar conmigo. Lo cual dudo. Todos mueren en el intento. Aun así te doy muchas oportunidades y lo bueno es que soy paciente y puedo esperar y con un poco de calma y perseverancia te volveré a golpear hasta verte en el piso en donde tienes que estar.

Grenthen M. Irizarry

(Imágenes tomadas de google)

Intermedio

Eran las 5 am. Después de hacer ejercicio. Voy como siempre corriendo por la vereda de camino a mi casa. El aire esta denso, frío. Mientras lo inhalo, noto que es pesado y me cuesta respirar y siento una fuerte brisa que golpea todo mi cuerpo. Sentí como que se desprendía algo de mi. Pero seguí mi rumbo, sin mas distracciones. Al llegar a mi casa sentía todo diferente. Podía sentir las palpitaciones que hacia el reloj cuando se movían las manecillas. Parece como si estuviera antes que el tiempo. Escuchaba como caían la gotas del lavamanos estando parada en el porche de mi hogar. A lo lejos escuche una voz que me dijo, hola. ¿En que la puedo ayudar? Aturdida, me le quedo mirando fijamente. Era un hombre alto de unos treinta y tantos. Mirada profunda y atractivo. Sin palabras miro bien y estoy en la casa del lado. Me sentí abochornada por el despiste y le dije que disculpara mi intromisión que me había equivocado de casa y la mía era la izquierda. Me sonríe y me dice. ¿Se acaba de mudar? hace años que no vive nadie allí. Abrí los ojos bien grandes. Mi corazón empezó a latir fuertemente salí corriendo dejando la conversación a medias. Me dirigí hacia la que creí que era mi casa y no parecía que era mi hogar. Huí de allí. Corrí velozmente por las aceras. Estaba segura que era el lugar correcto. No me había equivocado. Corrí y seguí por la vereda y recordé el golpe de aire. Que fue lo mas raro que me había pasado esa mañana. Llegue al lugar. Y una niebla grande se atravesó en mi camino.  Corrí hacia ella sin importar que no veía nada. Simplemente me adentre a la densa y fría oscuridad que me rodeaba. Me detuve. Sentí que algo me respiraba cerca de mis oídos. Se movía atreves del aire. Y se contoneaba como si se moviera al compás de una música insonora. No podía definir su silueta. Estaba atenta. No sentía miedo pero tenia curiosidad. Sentí su aliento en frente de mi, era frío. Escuche un susurro. Me hablo. Y dijo sígueme. Seguí la silueta que se iba alejando de mi y corrí detrás de ella tratando que no se me escapara. Todo se veía gris por la densa niebla No podía distinguir las casas, ni las aceras. No veía personas. Era como si fuera un mundo vació. Donde la silueta era lo único que estaba con vida en ese lugar.

Me detuve. Mire mi reloj, ya no sentía la palpitación. Se había detenido. No marcaba hora. Sus manecillas señalaban las 12. Se había dañado. Le daba golpecitos en el cristal.

En mi distracción, alce mis ojos. descubrí que me miraba fijamente. Sus ojos penetrantes me causaron temor. Y un fuerte golpe me tumba hacia el suelo.

Me levante rápidamente y la niebla se había disipado. Un rayo de sol acariciaba mi piel. Escuchaba las risas de los niños al pasar corriendo por mi lado y las bocinas de los carros a lo lejos. Y seguí mi camino hacia mi casa. Llegue a mi hogar y revise sus alrededores. Estaba segura de que era mi casa. Introduje la llave y entre. Si, estaba allí. En mi casa. Lo que no se es. ¿En donde estaba antes?

Grenthen M. Iizarry

Perspectiva

Escribir es una cualidad que no muchos tienen. No es solamente hacer un review y dar consejos que nadie necesita. Es mas que eso. Es crear un mundo lleno de imaginación. Llenar pensamientos y  poner miles de palabras que expresan un sentimiento. Es entrar a un espacio, que solo puedes pasar por invitación…

Perspectiva

Ven pasa, ¿como estas? Toma asiento y ponte cómodo. ¿Quieres cafe? Hablemos, te contare un susurro lejano, silbidos vibrantes que me hacen caer en un vacío, oscuro a lo lejos. La realidad es surrealista y que solo contemplo de lejos, tratando de ayudar a mi subconsciente a salir de ese entorno negro, en el cual se va hundiendo. Anda sal, le grito. Sube a la superficie, toma la decisión, cruza ese camino. Liberate de la comodidad que te brinda tu vacío. Ese vacío individual, tu espacio donde estas cómodo, es tu espíritu que se mueve a través  de un mar profundo. Flotando en lo mas adentro de tu mente.

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(Imagen tomada de Google)

Si, eres una burbuja, que solo ve el momento de explotar ¿Haz visto las burbujas? Son bellas, trasparentes, al contacto con la luz irradian color… se mueven a través de la espuma hasta que toman el vuelo. Para después desaparecer. Y caer como rocío hacia la espuma donde la vio nacer, esperando el momento de volver a emerger. Para que la luz me toque como una caricia y vuelva a ser el rocío que regresa a lo profundo del mar.  Permanezco en movimiento, en el vaivén de las olas que me golpean contra las rocas. Sintiendo el dolor que hace que suelte una sonrisa. Una carcajada que las gaviotas con su canto ensordeció. Y el barco fantasma donde va mi amor eterno, descarrilado hacia el occidente.

Y entre las profundidades salgo a flote, para que mi esencia se impregne con el viento.

Grenthen M Irizarry

Silencio

Miro a los lados, todo esta negro 1:00 am marca el reloj, con el corazón agitado, en medio de la oscuridad.  Sentía como si todo mis músculos estuvieran inmóviles, pero a la misma vez huía de todos mis pensamientos. En esos momentos eran mis enemigos. Mi propia mente conspiraba contra mi, dando alardes de que estaba presa en mi propia consciencia. Era como un laberinto, donde buscaba la salida pero volvía al mismo lugar.

Los recuerdos me atormentaban, mientras sentía las ráfagas de viento que chocaban en mi cara, frías y tristes secando mis lagrimas. En momentos sentí alivio. Camine rotundamente hacia lo lejos. Me movía según la dirección del viento. Dando fuertes pasos escuchaba los ecos, las risas y los llantos. Hasta que un fuerte silbido ensordeció mis sentidos y a lo lejos con un grito desperté en mi propio silencio. Pero estoy en el mismo lugar.

Grenthen M. Irizarry

 

 

Hasta donde llegar.

Muchas veces nos damos “breaks”  en la vida. Altos que decidimos hacer. Ya que nadie nos obliga. Nos detenemos un momento y nos lleva a la rutina, nos damos cuenta que llevamos mucho tiempo parados en un mismo lugar. No necesariamente es una localización. Muchas veces es donde dejamos de ser nosotros para ser de otros. Donde dejamos nuestra esencia. Y nos conformamos con un quizá, un tal vez, un podría ser. Llevamos nuestra tolerancia al máximo cuando dejamos que otros tomen nuestras decisiones. Que decidan lo que quieres, que te cambien la manera de pensar. Que quieras moverte pero te ponen el pie y te dicen que no. Todos lo hacemos, pero ¿hasta donde llegar?

Miras a tu alrededor y piensas “lo tengo todo”. O te dicen, “lo tienes todo” Claro que si. Al tener lo esencial, lo tienes todo. Tienes salud, las personas importantes en tu vida, tienes un techo, comida. Tal vez algunos lujos que antes no tenias. Muchas veces tienes cosas que ni siquiera sabes que tenias. Opiniones, por ejemplo, culpas, resentimientos y hasta momentos de larga soledad. No porque estás deprimido, no porque necesites compañía. Simplemente porque no haz hecho lo que quieres hacer. Quizá un día estás distraído, se te va la vista. Y te das cuenta que lo que se esta yendo es el tiempo.

No dejes que se valla el tiempo. Es lo que en realidad se va y nunca regresa.

Grenthen M. Irizarry